¿ DIFERENCIAS ENTRE LA SANDÍA Y EL MELÓN?
Aunque la sandía y el melón son frutas pertenecientes a
plantas diferentes, muchas veces se intenta comparar uno con otro. Incluso
cuando aparecen en los supermercados hay la tendencia a colocarlos unos contra
los otros como si fuesen hermanos. Más que hermanos, podríamos decir que son
" primos " . Los dos pertenecen a la misma familia ( cucurbitáceas)
pero a géneros diferentes ( Citrullus y Cucumis, respectivamente ). Este
parentesco otorga a las plantas un parecido común y unas propiedades
alimentarias muy similares.
Lo primero que la gente se pregunta es cual de ellos conviene
más en regímenes de adelgazamiento. Normalmente se cree que la sandía tiene
muchas menos calorías que el melón y, por lo tanto que engorda menos. Las
diferencias son muy pequeñas. 100 g de melón cantalupo o Honeydew proporcionan
35 calorías, mientras 100 g de sandía proporcionan 32, lo que nos indica que
tienen prácticamente las mismas.( Solamente hay una diferencia de poco más de 1
g en hidratos de carbono que posee el melón respecto a la sandia) Si tenemos en
cuenta que el contenido en potasio de la sandía es prácticamente la mitad que
en el melón, seguramente llegaremos a la conclusión que el melón puede ser
mejor que la sandía en las dietas de las personas que quieran eliminar líquidos
o perder peso.
Por otra parte la sandía contiene mucho menos sodio que el
melón, por lo que será más útil para personas que deban tomas alimentos bajos
en sal. La sandía es ideal para los hipertensos, y para todas las personas que
necesitan un alimento con propiedades diuréticas: enfermos de artritis, gota,
obesidad, diabetes, cálculos renales,o el colesterol, afecciones en las cuales
la sandía ofrece propiedades aún superiores al melón.
En general, podemos decir que la sandía es menos
mineralizante que el melón. Contiene mucha menos vitamina C, así que sus
propiedades antioxidantes son menores que el melón. Su contenido en fósforo y
en hierro es también más bajo. Posee menos fibra que el melón, aunque resulta
adecuada para prevenir el estreñimiento.
Podemos calificar al melón y a la sandía como
auténticos" snacks dulce bajos en calorías" si lo comparamos con
otros alimentos dulces, como las galletas o el chocolate. Dar un trozo de estas
frutas a los niños como merienda es una manera de revitalizarles y, al mismo
tiempo, matar el antojo hacia los dulces. Las calorías proceden de los hidratos
de carbono que proporcionan una energía más duradera que las grasas y con menos
contraindicaciones. Esta misma propiedad resulta muy útil para calmar los
antojos del embarazo, al tratarse de alimentos dulces , pero, al mismo tiempo,
muy recomendados.
El melón y la sandía permiten mantener unos niveles estables
de azúcar en la sangre que reducen la sensación de hambre y evitan que comamos
otros alimentos menos adecuados. Esta condición los hace aconsejados en la
alimentación de los diabéticos, siempre que se coman en la cantidad adecuada,
aconsejada por el médico.
A
pesar de todas sus propiedades, no conviene mezclar los dos en las mismas
comidas porque son incompatibles entre ellos. Dado la riqueza de estos
alimentos en potasio, especialmente el melón, no resultan adecuados para las
personas con insuficiencia renal. Igualmente no deberían comerse como postre al
final de las comidas, al menos en cantidades elevadas, porque, dada su riqueza
en agua, neutralizan los ácidos digestivos y hacen las digestiones pesadas. Lo
ideal es comerlos entre comidas.



