miércoles, 14 de noviembre de 2012





¿ DIFERENCIAS ENTRE LA SANDÍA Y EL MELÓN?

Aunque la sandía y el melón son frutas pertenecientes a plantas diferentes, muchas veces se intenta comparar uno con otro. Incluso cuando aparecen en los supermercados hay la tendencia a colocarlos unos contra los otros como si fuesen hermanos. Más que hermanos, podríamos decir que son " primos " . Los dos pertenecen a la misma familia ( cucurbitáceas) pero a géneros diferentes ( Citrullus y Cucumis, respectivamente ). Este parentesco otorga a las plantas un parecido común y unas propiedades alimentarias muy similares.

Lo primero que la gente se pregunta es cual de ellos conviene más en regímenes de adelgazamiento. Normalmente se cree que la sandía tiene muchas menos calorías que el melón y, por lo tanto que engorda menos. Las diferencias son muy pequeñas. 100 g de melón cantalupo o Honeydew proporcionan 35 calorías, mientras 100 g de sandía proporcionan 32, lo que nos indica que tienen prácticamente las mismas.( Solamente hay una diferencia de poco más de 1 g en hidratos de carbono que posee el melón respecto a la sandia) Si tenemos en cuenta que el contenido en potasio de la sandía es prácticamente la mitad que en el melón, seguramente llegaremos a la conclusión que el melón puede ser mejor que la sandía en las dietas de las personas que quieran eliminar líquidos o perder peso.
Por otra parte la sandía contiene mucho menos sodio que el melón, por lo que será más útil para personas que deban tomas alimentos bajos en sal. La sandía es ideal para los hipertensos, y para todas las personas que necesitan un alimento con propiedades diuréticas: enfermos de artritis, gota, obesidad, diabetes, cálculos renales,o el colesterol, afecciones en las cuales la sandía ofrece propiedades aún superiores al melón.
En general, podemos decir que la sandía es menos mineralizante que el melón. Contiene mucha menos vitamina C, así que sus propiedades antioxidantes son menores que el melón. Su contenido en fósforo y en hierro es también más bajo. Posee menos fibra que el melón, aunque resulta adecuada para prevenir el estreñimiento.
Podemos calificar al melón y a la sandía como auténticos" snacks dulce bajos en calorías" si lo comparamos con otros alimentos dulces, como las galletas o el chocolate. Dar un trozo de estas frutas a los niños como merienda es una manera de revitalizarles y, al mismo tiempo, matar el antojo hacia los dulces. Las calorías proceden de los hidratos de carbono que proporcionan una energía más duradera que las grasas y con menos contraindicaciones. Esta misma propiedad resulta muy útil para calmar los antojos del embarazo, al tratarse de alimentos dulces , pero, al mismo tiempo, muy recomendados.
El melón y la sandía permiten mantener unos niveles estables de azúcar en la sangre que reducen la sensación de hambre y evitan que comamos otros alimentos menos adecuados. Esta condición los hace aconsejados en la alimentación de los diabéticos, siempre que se coman en la cantidad adecuada, aconsejada por el médico.
A pesar de todas sus propiedades, no conviene mezclar los dos en las mismas comidas porque son incompatibles entre ellos. Dado la riqueza de estos alimentos en potasio, especialmente el melón, no resultan adecuados para las personas con insuficiencia renal. Igualmente no deberían comerse como postre al final de las comidas, al menos en cantidades elevadas, porque, dada su riqueza en agua, neutralizan los ácidos digestivos y hacen las digestiones pesadas. Lo ideal es comerlos entre comidas.

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